Seguimos con el apasionante mundo de la pasta: versátil, sabroso y saludable.
Para los amantes del foie gras, que somos muchos y nunca nos negamos a
degustarlo en ninguna de sus formas, hay una opción para adaptarlo a un
plato de pasta: en un cacito mezclamos (siempre a baja temperatura) un buen foie gras
con un chorrito de nata líquida lo suficientemente generoso para
conseguir el equilibrio perfecto de cremosidad y espesor, ayudándonos de
unas varillas para ligar bien la salsa.
Puede que con las bajas temperaturas de estos días del año no
reparemos en platos fríos, pero un plato templado de pasta bien aliñado
con balsámicos de frutas, los mejores aceites de oliva y una sal especial (negra, hickory ahumada...)
no sólo sienta bien si no que te hace quedar de maravilla con los
invitados. Este tipo de plato no sólo acepta, sino que pide añadir una
buena ventresca de bonito del norte.
Uno de los productos estrella de alvaroelsibarita.com es el Pesto Rosso, del que Álvaro está convencido que será el gran descubrimiento de muchos nuevos sibaritas. Este preparado de tomate seco y especias, mezclado con agua y un chorrito de aceite de oliva virgen extra, se convierte en un condimento exquisito al más puro estilo italiano.
Otro éxito asegurado es la pasta con huevas de erizo, que aparecerá por doble partida para crear una presentación de foto. Simplemente derritiendo unas cucharadas de la conserva con un poco de nata líquida a fuego suave y mezclándola con la pasta ya cocida tendrá un sabor espectacular. El toque final se lo dará una última cucharadita de huevas sobre la pasta ya emplatada que nos recordará el ingrediente principal del qué está hecha la salsa.
A nuestro Sibarita se le ocurren infinidad de combinaciones, pero éstas son las que más recomienda. Esperando que las probéis, no olvidéis contarnos lo que os han parecido y las impresiones que han causado a vuestros invitados.
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viernes, 25 de mayo de 2012
viernes, 9 de marzo de 2012
Acompañamientos para platos de pasta - Parte I
A niños y mayores de cualquier punto del globo nos une la pasión por una misma cosa: la pasta.
Un producto económicamente accesible y todoterreno en lo que a estómagos se refiere. No hay quién se resista a ella, su versatilidad es casi infinita.
Para aquellos y aquellas que usan y abusan de la pasta, Álvaro propone una serie de productos que están disponibles en su selección online y que nos ayudarán a muchos a salirnos de los cuatro platos de pasta que solemos (o por lo menos yo) preparar habitualmente. Esto, junto con los distintos tipos de pasta que podemos encontrar en el mercado, nos ofrece un abanico de posibilidades aún más sorprendente.
Para empezar, Álvaro nos propone un pequeño añadido a la típica salsa boloñesa que le dará un toque especial: simplemente con un chorrito de vino tinto, agregado justo antes de retirar la pasta del fuego, una vez ya mezclada con la salsa y dejándolo reposar unos minutos antes de servirla, convertirá nuestros spaguettis de toda la vida en un plato con carácter.
Una forma rápida de preparar un plato de pasta un poquito especial (perfecto para ese día en el que aparecen invitados de imprevisto y no tenemos demasiado tiempo) es tener siempre en la despensa un tarro de Crema de boletus con foie de La Tejea. Simplemente calentándola levemente al baño maría o añadiendo unas cucharadas al cazo de la pasta una vez escurrida, prepararemos un plato de pasta con nivel. Si como toque final rayamos un poco de parmesano por encima tendremos un plato de sobresaliente.
En la selección de Álvaro podemos encontrar gran variedad de conservas del mar. Contar con una pequeña reserva en nuestra despensa nos ayudará una vez más a salir de la rutina, pero es imprescindible añadir el producto en el momento idóneo para aprovechar al máximo su sabor y textura: tras cocer la pasta y escurrirla la saltearemos con ajo, perejil y aceite, muy brevemente. Añadimos la conserva que más nos apetezca bien sean mejillones, zamburiñas, bonito del norte... removemos con brío cogiendo la sartén por el mango y apartamos inmediatamente del fuego, de manera que no se sobrecaliente la conserva, simplemente que gane cierta temperatura para no tomar frío. Álvaro insiste en no dejar de probar con navajas de las rías gallegas.
En la próxima actualización seguiremos con más ideas para evitar repetir platos de pasta.
Álvaro está convencido de que con estas ideas, además de alimentar nuestro cuerpo alimentamos nuestra imaginación, algo que nunca debemos dejar de hacer.
Un producto económicamente accesible y todoterreno en lo que a estómagos se refiere. No hay quién se resista a ella, su versatilidad es casi infinita.
Para aquellos y aquellas que usan y abusan de la pasta, Álvaro propone una serie de productos que están disponibles en su selección online y que nos ayudarán a muchos a salirnos de los cuatro platos de pasta que solemos (o por lo menos yo) preparar habitualmente. Esto, junto con los distintos tipos de pasta que podemos encontrar en el mercado, nos ofrece un abanico de posibilidades aún más sorprendente.
Para empezar, Álvaro nos propone un pequeño añadido a la típica salsa boloñesa que le dará un toque especial: simplemente con un chorrito de vino tinto, agregado justo antes de retirar la pasta del fuego, una vez ya mezclada con la salsa y dejándolo reposar unos minutos antes de servirla, convertirá nuestros spaguettis de toda la vida en un plato con carácter.
Una forma rápida de preparar un plato de pasta un poquito especial (perfecto para ese día en el que aparecen invitados de imprevisto y no tenemos demasiado tiempo) es tener siempre en la despensa un tarro de Crema de boletus con foie de La Tejea. Simplemente calentándola levemente al baño maría o añadiendo unas cucharadas al cazo de la pasta una vez escurrida, prepararemos un plato de pasta con nivel. Si como toque final rayamos un poco de parmesano por encima tendremos un plato de sobresaliente.En la selección de Álvaro podemos encontrar gran variedad de conservas del mar. Contar con una pequeña reserva en nuestra despensa nos ayudará una vez más a salir de la rutina, pero es imprescindible añadir el producto en el momento idóneo para aprovechar al máximo su sabor y textura: tras cocer la pasta y escurrirla la saltearemos con ajo, perejil y aceite, muy brevemente. Añadimos la conserva que más nos apetezca bien sean mejillones, zamburiñas, bonito del norte... removemos con brío cogiendo la sartén por el mango y apartamos inmediatamente del fuego, de manera que no se sobrecaliente la conserva, simplemente que gane cierta temperatura para no tomar frío. Álvaro insiste en no dejar de probar con navajas de las rías gallegas.
En la próxima actualización seguiremos con más ideas para evitar repetir platos de pasta.
Álvaro está convencido de que con estas ideas, además de alimentar nuestro cuerpo alimentamos nuestra imaginación, algo que nunca debemos dejar de hacer.
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viernes, 18 de noviembre de 2011
Sobre el aceite de oliva
Todo comienza aquí, con el aceite de oliva: esta grasa vegetal líquida de color amarillo, verde y oro, es la base -con mayúsculas- de nuestra alimentación y el primer paso en la gran mayoría de elaboraciones culinarias, tradicionales o no, de nuestra cultura gastronómica. Podríamos dedicar todo el blog al aceite de oliva y aún así, nos quedarían cosas por contar, pero voy a ser lo más breve que sepa, para ofercer una visión rápida y completa sobre el tema.
El aceite de oliva virgen-extra es el aceite de mayor calidad, resultado de la primera extracción mecánica de las aceitunas recolectadas a finales de otoño o primeros de invierno, como bien pudo ver Álvaro en Torres de Albanchez, provincia de Jaén, en aquellos años en los que aún viajaba con la mochila al hombro. Allí también aprendió que para preparar un buen ajoatao, lo importante es que el aceite sea de calidad máxima.
Debido a las variedades de aceituna, el tipo del aceite podría ser picual o marteña (de las más producidas actualmente en España), hojiblanca y picuda (de sabor suave), arbequina (muy aromática), empeltre (dulce ligeramente afrutado), cornicabra (de aroma intenso), royal (suave y dulce) o serrana (intenso y con cuerpo). En España existen 32 Denominaciones de Origen Protegidas. El Tuccioliva, Denominación de Origen Campiñas de Jaén, (variedad picual), destaca por su aroma a hierba recién cortada, su toque ligeramente picante y su sabor afrutado. Pero además de monovarietal, podemos encontrar excelentes combinaciones de distintas variedades (coupage) como el Quercus de Fontana: mezcla de Arbequina y Cornicabra.

Importante y básico es mantenerlo siempre a temperatura ambiente y a ser posible, preservarlo de la luz. Para ello Álvaro recomienda tener la botellita en la alacena, bien a mano pero siempre a oscuras. Un aceitero opaco puede ser muy útil, aunque nos oculte el abanico de matices que nos regala el precioso líquido a través del cristal. Normalmente se sacrifica este aspecto para lucirlo en un continente de cristal.
Un tapón con pitorro vertedor, nos permitirá regar nuestros alimentos con maestría, dándoles un toque personal.
Hay auténticas obras maestras en cuanto a creaciones contenedoras de aceite en el mercado, muchas de ellas pueden verse en la red, aunque son dignas de museo. Quinta de San Vicente, Lambda Oil, Olló, Brachia o Zeitún, son sólo unos ejemplos de botellas de aceite realmente preciosas.
El aceite de oliva soporta mejor un cambio de temperatura lento, tanto en aumento como en descenso, por eso en las frituras es recomendable no añadir muchos elementos en frío de una vez. Ayudaremos a un cambio de temperatura lento utilizando sartenes con fondo grueso.
El aceite nos ayuda a conservar muchos condimentos, especias e infinidad de alimentos: una gota derramada sobre el último corte en embutidos evita que se reseque y no reblandece ni humedece el producto. Podemos preservar de la oxidación el ajo picado y además obtener un aceite aromatizado casero, que puede tomar matices añadiendo otros ingredientes como perejil picado, albahaca, unos granos de pimienta, romero y un inmenso etcétera.
La trufa negra combina a la perfección con el aceite de oliva, resultando un recurso exquisito para aromatizar arroces, carnes y otros. Todos estos aceites aromatizados son muy recomendables para darle un toque de gran personalidad a nuestras ensaladas.
El aceite de oliva virgen-extra es el aceite de mayor calidad, resultado de la primera extracción mecánica de las aceitunas recolectadas a finales de otoño o primeros de invierno, como bien pudo ver Álvaro en Torres de Albanchez, provincia de Jaén, en aquellos años en los que aún viajaba con la mochila al hombro. Allí también aprendió que para preparar un buen ajoatao, lo importante es que el aceite sea de calidad máxima.
Debido a las variedades de aceituna, el tipo del aceite podría ser picual o marteña (de las más producidas actualmente en España), hojiblanca y picuda (de sabor suave), arbequina (muy aromática), empeltre (dulce ligeramente afrutado), cornicabra (de aroma intenso), royal (suave y dulce) o serrana (intenso y con cuerpo). En España existen 32 Denominaciones de Origen Protegidas. El Tuccioliva, Denominación de Origen Campiñas de Jaén, (variedad picual), destaca por su aroma a hierba recién cortada, su toque ligeramente picante y su sabor afrutado. Pero además de monovarietal, podemos encontrar excelentes combinaciones de distintas variedades (coupage) como el Quercus de Fontana: mezcla de Arbequina y Cornicabra.

Importante y básico es mantenerlo siempre a temperatura ambiente y a ser posible, preservarlo de la luz. Para ello Álvaro recomienda tener la botellita en la alacena, bien a mano pero siempre a oscuras. Un aceitero opaco puede ser muy útil, aunque nos oculte el abanico de matices que nos regala el precioso líquido a través del cristal. Normalmente se sacrifica este aspecto para lucirlo en un continente de cristal.
Un tapón con pitorro vertedor, nos permitirá regar nuestros alimentos con maestría, dándoles un toque personal.
Hay auténticas obras maestras en cuanto a creaciones contenedoras de aceite en el mercado, muchas de ellas pueden verse en la red, aunque son dignas de museo. Quinta de San Vicente, Lambda Oil, Olló, Brachia o Zeitún, son sólo unos ejemplos de botellas de aceite realmente preciosas.
El aceite de oliva soporta mejor un cambio de temperatura lento, tanto en aumento como en descenso, por eso en las frituras es recomendable no añadir muchos elementos en frío de una vez. Ayudaremos a un cambio de temperatura lento utilizando sartenes con fondo grueso.
El aceite nos ayuda a conservar muchos condimentos, especias e infinidad de alimentos: una gota derramada sobre el último corte en embutidos evita que se reseque y no reblandece ni humedece el producto. Podemos preservar de la oxidación el ajo picado y además obtener un aceite aromatizado casero, que puede tomar matices añadiendo otros ingredientes como perejil picado, albahaca, unos granos de pimienta, romero y un inmenso etcétera.
La trufa negra combina a la perfección con el aceite de oliva, resultando un recurso exquisito para aromatizar arroces, carnes y otros. Todos estos aceites aromatizados son muy recomendables para darle un toque de gran personalidad a nuestras ensaladas.
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