miércoles, 8 de febrero de 2012

Accesorios para el vino (parte 2)

Hoy volvemos con los accesorios para el vino, esta vez con el que quizás sea el más popular de todos, ya que su uso se ha ido extendiendo de forma muy numerosa en los hogares estos últimos años: el tapón hermético.

El tapón hermético preserva el vino del contacto con el aire, relentizando así su oxidación. Esto hace que se prolongue la vida del vino, conservando sus propiedades durante más tiempo.

Nuestra botella de vino parecerá recién descorchada hasta unos 3 ó 4 días después de abierta, siempre y cuando hagamos uso de este tapón inmediatamente después de servir las primeras copas de la botella.

Con este sencillo instrumento, no sólo podemos conservar herméticamente cerradas nuestras botellas ya descorchadas de vino, si no que también podemos conservar aquellos líquidos con contenido gaseoso como pueden ser cava, champagne o cerveza. Al mismo tiempo podremos conocer la temperatura del líquido, ya que dispone de un gráfico en su parte superior que cambia de color según los grados centígrados a los que esté expuesto.

Su uso no puede ser más sencillo y es tremendamente fácil de limpiar, lo que lo convierte en un accesorio muy práctico y recomendable.

Álvaro incluye, en la selección de productos de su web, un tapón hermético con un sistema patentado y fabricado en España, a un precio excelente.

viernes, 20 de enero de 2012

Accesorios para el vino

Hoy en día podemos disfrutar de un montón de accesorios con los que mejorar nuestra manera de beber el vino, convirtiéndola en una experiencia nueva, llena de sabor y aroma.

Álvaro nos recomienda una serie de instrumentos muy sencillos de utilizar, que nos ayudarán a obetener "un poco más" de nuestros caldos preferidos, y los pone a nuestra disposición a través de su tienda: diseños modernos en materiales de calidad.

En esta entrada del blog destacaremos cómo se utiliza y cómo afecta al producto el aireador de vino, uno de los accesorios que más desctaca por innovador y sorprendente.


El aireador de vino es una especie de decantador que cumple una doble función: además de eliminar los posibles sedimentos que pudiera tener, ayuda a despertar sus sabores.

Es un instrumento que se coloca sobre la copa y a través del cual verteremos el vino por su parte superior. Éste dejará pasar el líquido a través de él, pasando previamente por un filtro y después tomando contacto con el aire que entra por sus dos pequeños orificios laterales. Este oxígeno empuja al líquido a gran velocidad por un circuito cerrado, disminuyendo así su presión.
El vino, una vez "oxigenado" sufre un cambio notable que podremos comprobar con varios sentidos: sus aromas se despliegan, las notas se armonizan, comienza una ligera oxidación que reduce los taninos y también su posible acidez.


Podemos encontrar este artilugio en dos modelos: un aireador con soporte y un aireador de mano.

Estas maravillas de la ingeniería son el regalo perfecto para los amantes del vino y nos harán disfrutar aún más de nuestros vinos.


jueves, 5 de enero de 2012

Recuperando buenos hábitos tras las fiestas


Hemos dicho adiós al 2011 con celebraciones repletas de variados manjares, acompañados de entrañables reencuentros y no podemos negar que más de un exceso.

Pero después de las fiestas viene la calma. Y menos mal que viene, porque me temo que ni yo ni Álvaro somos los únicos que hemos ganado algún kilillo de más con las comidas (aunque para ser sinceros debería decir "atracones") de estas navidades.

Tras la marabunta navideña llega el momento de volver a la normalidad y reestablecer nuestro equilibrio alimentario. Pero, ¿cómo llevar a cabo esta ardua misión sin dejar de ser un buen sibarita?.

Para ello, Álvaro nos da unos consejos que a él siempre le han venido muy bien a la hora de recuperarse de los pequeños excesos:

  • No hay que preocuparse tanto de perder esos kilos de más que hemos ganado. De lo que hay que ocuparse es de recuperar el equilibrio de lo que comemos, de cómo lo comemos y de cuándo.
  • No debemos dejar nunca de comer ni saltarnos las comidas. Esto sólo ralentizará nuestro metabolismo, nos hará perder energía y nuestro peso podrá disminuir momentáneamente, pero lo más probable es que lo recuperemos de manera vertiginosa.
  • Acabadas las celebraciones a la mesa, reincorporaremos las frutas y verduras a nuestros platos, que junto con el agua nos ayudarán a depurar nuestro organismo de todas esas toxinas que hemos acumulado con las carnes, embutidos, etc. 
  • Es muy importante recuperar los horarios de las comidas y respetar las digestiones para mantener el equilibrio de nuestro cuerpo.
  • El comienzo del nuevo año es el momento perfecto para cumplir nuevos propósitos. Qué mejor momento para comenzar a hacer ejercicio. Cierto es que muchos de nosotros no nos consideramos "carne de gimnasio", pero también podemos dar un largo paseo a buen ritmo durante una hora. Ayudará a quemar grasas y nuestro corazón nos lo agradecerá.
  • No debemos abusar de ninguna "dieta milagro". Estos remedios suelen ser muy radicales y por tanto agresivos con el cuerpo; es probable que a la larga, las consecuencias sean peores que la enfermedad.
  • El consumo de bebidas alcohólicas es compatible con una dieta equilibrada, siempre y cuando se haga de forma moderada. Otros líquidos como agua, infusiones (nunca azucaradas) o incluso sopas/caldos, son muy recomendables para eliminar toxinas. Las bebidas que tendremos prohibidas serán los refrescos azucarados artificialmente.
  • Tampoco tenemos que eliminar de nuestra dieta los postres. Tras las fiestas de navidad suelen quedar aún turrones, mazapanes y polvorones, o ese roscón de reyes que acabamos de empezar. Con tomar poco a poco un pedacito con el té o el café del desayuno será suficiente. La clave es no darse un atracón. Una pieza de fruta o un yogur presentado en una bonita copa con un toque de gelée de vino con oro es un postre ligero muy digestivo.

Una vez hemos visto estos pequeños consejos básicos, Álvaro nos sugiere unos platos que, combinados con algunos productos disponibles en alvaroelsibarita.com, nos ayudarán a hacer más llevadero nuestro propósito.
Un filete de pechuga de pollo o pavo a la plancha aderezada con un gelée de Riesling, adornado con unas hojas verdes ligeramente aliñadas. Véase condimentos.

Ensaladas verdes con champiñones laminados en crudo y tomates cherry con un toque original de pimiento asado en almíbar, trocitos de aceitunas rellenas de queso, una chucharadita de cebolla caramelizada, un toque de mostaza (con guindilla, con higos, con miel y curry, con naranja), sal ahumada, sal negra, balsámicos de sabores...

No debemos olvidar las verduras a la plancha, un plato tan sencillo y con tantísimo sabor que podemos aderezar con una sal especial y un toque de reducción de Pedro Ximénez.

Un pescado al vapor acompañado de una buena cucharada de chutney puede ser algo delicioso y sorprendente.

Cualquier conserva de pescado, sobretodo si es de la selección de la web de Álvaro, alegrará sobremanera una ración de arroz blanco.

Un sandwich de pavo cocido y verdura en juliana en vapor (brócoli, zanahoria, col, espárragos...) aderezados con un ligero toque de exquisita salsa de eneldo mostaza, es rápido, sano y sabroso.

Con estos consejos opino que no hay excusa para empezar con buen pie el año, sin dejar de ser un auténtico sibarita.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Guía para comprar pescado fresco


Como algunos sabéis, Álvaro es nativo de un lugar de la costa, de una localidad pesquera. Para él, la selección de las piezas es una tarea sencilla a la que está acostumbrado desde muy pequeño. Es por esto que le he pedido que comparta esa sabiduría con nosotros y en ellos nos hemos enfrascado hoy. Estas son las pautas que Álvaro cree recomendables para "pescar" las mejores piezas.

Antes de salir al mercado, es aconsejable tener claro qué receta se va a hacer y tener por lo menos, una alternativa en caso de que nos falle nuestra primera opción.
Si nos sentimos creativos siempre podemos salir sin hacer planes y dejar que el mercado nos inspire.


Lo que sí hay que tener en cuenta es que cada variedad tiene su temporada.
Siempre se dijo que por norma general, los meses con "r" son buenos para comprar pescado, aunque este dicho tiene sus excepciones.
En estas fechas podemos encontrar en temporada: bacalao, besugo, lubina... y durante todo el año tenemos el mero, rape, rodaballo o salmón, por ejemplo.

Comprando en temporada solemos obtener una buena relación calidad precio, excepto las navidades, fecha en que los precios suben notablemente. 

Una vez en el mercado, ¿cómo dar con un buen puesto?. En nuestro mercado habitual probablemente sea tarea fácil, pero en un mercado que desconozcamos, un puesto lleno de gente suele ser, en el 99% de los casos, una buena señal. Aún así Álvaro recomienda, antes de aflojar, darse un paseo por el mercado para ver y comparar los distintos precios.

Para diferenciar un pescado bien fresco hay unas pistas clave en las que debemos fijarnos:
  • A simple vista debe tener los ojos saltones y brillantes y las escamas relucientes. Unos ojos lechosos y una pupila gris son indicativos de vejez.
  • Las agallas se verán de un rojo intenso color sangre y se resistirán a abrirse. La carne del pescado estará muy tersa y en ella no debe quedarse la marca de haber hundido el dedo.
  • Al tocarlo, las escamas deberán estar duras y nunca doblarse ni desprenderse.
  • Si su olor recuerda más a amoniaco que a mar, no es fresco, ya que es síntoma de descomposición.
Por último y no menos importante: los vendedores de los mercados, suelen tener por costumbre un trato muy distendido que, en ocasiones, peca de persuasivo. Cuando un vendedor insiste en vendernos su producto suele ser indicativo de que no merezca tanto la pena, como nos quiere hacer creer. No debemos dejarnos llevar por su insistencia  y sí debemos juzgar con conocimiento de lo que es fresco y lo que no lo es.

Una vez en casa es útil recordar que un pescado fresco puede durar un par de días en la nevera y mantener su buen aspecto, pero no estará fresco realmente.

En el congelador podemos mantenerlo hasta 3 meses.

Esperamos que esta pequeña guía sea de ayuda y por último desearos una feliz Navidad a todos y todas.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Cómo cortar jamón

Ya estamos a mediados de diciembre. Pronto se nos echarán encima las navidades, -por no decir que ya están aquí- fecha en la que probablemente muchos de nosotros, "afortunados", disfrutaremos de una buena pieza de jamón.

En esta entrada Álvaro ha encontrado muy oportuno hablar del corte del jamón, ya que influye enormemente en cómo disfrutamos del mismo. Sería una lástima dejar que un jamón pierda sus cualidades por no haberlo cortado correctamente.

A continuación unas líneas básicas para sacarle el mayor partido a este exquisito manjar.



Si vamos a consumir el jamón en el mismo día lo pelaremos completamente, retirando toda la corteza y el tocino. Si por el contrario vamos a consumir el jamón poco a poco (que es lo más habitual en un hogar), iremos limpiándolo a medida que se consuma, de esta manera evitaremos que se reseque, conservando la corteza y la grasa que lo protege del exterior.

Es fundamental un jamonero con el que sujetar firmemente la pieza, siempre colocando la pezuña hacia arriba. Para los amantes de este ibérico, un buen jamonero significará una acertada inversión que disfrutaremos toda la vida.

Para ejecutar esta tarea correctamente, necesitaremos 3 cuchillos para las diferentes fases del corte del jamón:
  • Un cuchillo ancho y robusto, para la corteza.
  • Un cuchillo jamonero (largo y algo flexible) para extraer las lonchas.
  • Una puntilla para hacer incisiones alrededor del hueso. 
Para realizar los primeros cortes, estrenaremos el jamón con el cuchillo ancho retirando una buena parte de la capa más superficial.

Ya con el cuchillo jamonero, comenzaremos a sacar las primeras lonchas a partir de ese primer corte, en la zona más ancha de la pieza (la maza) y por toda la superficie del corte.

La dirección del corte será uniforme y puede ir hacia arriba o hacia abajo pero la hoja del cuchillo nunca debe mirar hacia quien lo está cortando, por su propia seguridad.

Intentaremos realizar cortes no sólo con parte de magro, sino también con parte de grasa para que sean más jugosas.

Una loncha larga no significa necesariamente una mejor loncha. Es más recomendable cortar lascas de menor tamaño y siempre lo más fino posible.

La puntilla nos ayudará a cortar la carne cuando lleguemos al hueso, introduciéndonos con ella en los lugares más inaccesibles. Después continuaremos con el cuchillo jamonero obteniendo así lonchas limpias.

Cuando terminemos la parte de la maza voltearemos el jamón, volviendo a sujetarlo firmemente en el jamonero, quedando así la pezuña hacia abajo.

La contramaza es más dura que la parte anterior así que será normal encontrar mayor resistencia en el corte.

La carne pegada al hueso, de la que se obtienen cortes muy irregulares, puede cortarse en forma de taquitos y si no nos parece presentable como tapa, pueden utilizarse para cocinar.

Cuando cesemos los cortes, taparemos la parte abierta del jamón con trozos de tocino extraídos de los bordes, así ayudaremos a que no se reseque.

El jamón nunca debe guardarse en cámara frigorífica, ha de consumirse a una temperatura ambiente.

Una buena forma de servir jamón es calentar antes el plato en el que se va a servir, bien con agua caliente y luego secándolo o introduciéndolo al microondas algo menos de un minuto antes de colocar sobre él las lonchas. De esta manera el calor ayudará a derretir levemente la grasa y el sabor del jamón podrá apreciarse en toda su plenitud.